Oposiciones de Secundaria: La realidad del efecto llamada

Los medios de comunicación aragoneses se han hecho eco de la información que tiene como fuente la Consejería de Educación según la cual no se ha producido efecto llamada de opositores procedentes de otras comunidades para realizar las oposiciones, la Administración no ha dado una cifra exacta de los opositores de origen aragonés y de los procedentes del resto de España, se ha limitado a comunicar que más de la mitad de los 4.787 aspirantes a una de las 210 plazas de profesor de secundaria son aragoneses o trabajan en Aragón.

Como organización sindical no disponemos de acceso a los datos de carácter confidencial que pueden permitir diferenciar entre los aspirantes que residen en Aragón y los procedentes otros territorios de nuestro país, pero la Administración si que dispone de dicha información, así que podría haber dado una cifra exacta de aspirantes que en su instancia han referido un domicilio aragonés o de otras comunidades españolas.

La actual Administración ya nos tiene acostumbrados a mentiras y medias verdades, recordamos declaraciones de Serrat a la prensa dando a entender que en 2014 no habría oposiciones, o cuando el Director General de Gestión de Personal en una mesa técnica dio a entender que habría oposiciones en Castilla y León y en Castilla-La Mancha para callar las criticas de los sindicatos ante el “efecto llamada”, cuando en realidad no las va a haber (ante la difusión de dicha información la Consejería de Educación de Castilla-La Mancha se vio obligada a desmentirla ante la prensa, para tranquilizar a sus interinos), o cuando han negado la supresión de plantilla orgánica mientras en el BOA se publicaba la amortización de plazas, etc. ¿Por qué vamos a confiar ahora en sus datos, más cuando son tan imprecisos como “más de la mitad”?.

No podemos contrastar los datos dados por la Administración, dada la confidencialidad de los mismos, pero ante los anteriores precedentes, y dado el interés de la Administración, en plena campaña electoral, de minimizar el “efecto llamada” no podemos dejar de sospechar una intencionalidad política en presentar la información sobre los aspirantes a plazas de profesor en términos de normalidad.

De la imprecisa cantidad dada por la Administración (“más de la mitad”) podemos deducir que casi la mitad de los opositores proceden de otros puntos de España, ya que si el 90 % de los aspirantes hubiesen sido de Aragón la Administración del PP-PAR lo hubiese pregonado a los cuatro vientos, para callar a los sindicatos aguafiestas.

 En consecuencia, el “efecto llamada” es una realidad fruto de la convocatoria de oposiciones en un año en que casi ninguna comunidad lo ha hecho -y para mayor gravedad del asunto, de las mismas, ninguna es limítrofe con Aragón-, y aunque la Administración se ampara en el carácter imperativo de una sentencia que le obliga a convocar oposiciones, la propia Administración se dio tres años para cumplirla, pudiendo haber convocado en educación otro año, a la par que el grueso de las comunidades. Los opositores aragoneses tendrán más competencia gracias a la mala gestión de la Administración del PP-PAR, que una vez más han convertido a los aragoneses en los “tontos de España”.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: